martes, 11 de junio de 2013

EL VISITANTE


NOTA:  Relato en verso, de una tradición local ya extinguida, LAS LOTERIAS.
Que se realizaban en “ LA CASA CABRERA” a principios del mes de octubre y que acababan unos días antes del  Todos Santos.



Un día de octubre
ya por la tardecita,
que me llego a María Andrea
para hacer una visita,
si no mal lo recuerdo
era casi fin de mes
el cielo estaba nublado
y en la calle, había charcos tal vez.
Venía yo en autobús
de esos trompudos, ruidosos,
había pasado Villa Juárez,
la Ceiba y otros pueblos hermosos.
Yo tenía un compromiso
aquí mero en María Andrea,
así que llegaba a tiempo
aunque tal vez no me crean.
Y embajandome vide
A ese Don Chico Romero, (1+)
que estaba allá en su changarro
en el comercio sincero,
voltié pa´ en ca’ Don Polo (2+)
el de la gasolinera,
donde Élfego y su comitiva (3+)
empezaban la chupadera.
Nomás les hice una seña
como para saludarlos,
si me les acerco un poco
pues era ya pa´ empedarnos,
y que me cruzo la calle,
mejor dicho la carretera,
para ver al Pedro Yáñez (4+)
que estaba con su escandalera.
Pues a su rock ola toca
siempre con mucho volumen,
haciendo que sienta yo
que mis oídos se entumen
y saludé a Zenorina (5+)
ya su puesto componiendo,
a Vicenta y a su hermana
que molotes tan haciendo.
Luego saludé a los Loida (6+)
a Teresa y a sus hermanos,
que tienen siempre buen pulque
para empedar a los paisanos.
Comenzaba el chipi-chipi
a mojarme la camisa,
cuando me iba llegando
donde iba hacer mi cita.
Atravesé la placita
bajo de unos framboyanes,
donde unos cochinos gordos
estaban haciendo desmanes,
había tanto lodazal
pues había llovido mucho,
y allí casi me tropiezo
con el amigo Don Chucho;
que venía de la botica
con rumbo a la carretera,
pasando forzosamente
frente a la “Casa Cabrera”. (+8)

Salúdeme a doña Locha, le dije,
y luego nos vemos,
yo voy a ver a Don Valde (+8)
ahí mero nos miraremos.
Y el chipi-chipi seguía
mojando más mi camisa,
pero pues ya iba llegando
donde tenía yo mi cita,
aquí les voy a aclarar
quién soy y que es lo que hago,
soy “Gritón de Loterías”
mesmamente ese es mi pago.
Yo, ya tenía compromiso
de en estas rifas gritar,
y aquí me tiene Don Valde
no me le podía rajar.
Que vallan poniendo tablas
demás, porque va a estar lleno,
mucho maíz pa’ marcarlas
porque esto estará rebueno.
Y muchos apuntadores
pa’ que aceleren la cosa,
por ser la última noche
hay que acabar con la loza.
Y  hay que acercar al “totol”
pa’  que lo vayan mirando,
será la última rifa
y se vayan animando.
Y, deme un trago de habanero (+9)
para afinar la garganta,
para asentarme las tripas
y calentarme la panza,
quiero baraja estrenar




y esta ocasión bien lo vale,
tráiganme naipes de “El Gallo”
y vera que bien me sale.
Para esos momentos ya
habían llegado algunas gentes,
había que correr la primera
porque estaban impacientes,
y que barajeo muy bien
a las cartas nuevecitas,
sonaban retebonito
pues estaban señoritas.
Y así, comenzó la cosa
que aquí voy a relatar,
como en esas loterías
me pagan por gritar,
me eché un buche de habanero
y hasta gárgaras eché,
que me acomodo el sombrero
y así mismo comencé.
-¡Corre y va corriendo señores!
-¡Lotería pasada no se vale!
-¡Váyanse poniendo changos
por si su carta les sale¡.
-¡La primera! ¡El barril!
-¡La segunda!
-¡El pájaro Chirlo Mirlo!
-¡La tercera!
-¡La luna, del mero cielo candil!
-¡La cuarta!
-¡El corazón pa’ sentirlo!
-¡Al nopal lo van a ver
solo cuando tiene tunas,
si no ni se acuerdan de él.!



-¡A mí, no me araña Anita, la Araña!
-¡Cuyenque que está picuenque, la Garza!
-¡El Valiente a la carrera, El Valiente!
¡¡¡¡ Lotería!!!!
-¡Esos apuntadores!
A ver si no fue borrego,
mírenme a los jugadores
a ver si tienen buen juego.
-¡Se la sacó Doña Chana! (+10)
un terno de taza y plato
del “Ánfora” buena loza
que siempre dura buen rato.
¡Y corre la otra señores!
-Ya saben que para ganar
-váyase poniendo listos
no se les vaya a pasar.
En ese mero momento
y pa’ animar los instantes,
que se tocan un huapango
el merito “Trió Fernández” (+11)
- aunque de Fernández no es,
pues ahí toca Reveliano,
que es Soto y no es Fernández
pero también es paisano.
Con el Violín Don Otilio,
Abacú, con la jarana,
Velano, está con la quinta
echándole muchas ganas.
Y ya está buena la cosa
ya el gentío se acompletó,
hay que rifar mucha loza
porque hace un año sobró.
-¿Quihubo Don Valde? ¿Ya vio?


La cosa ya está animada
sírvame otra balarrasa
pa’ tener voz entonada.
¡Y corre la otra apuntadores!
¡Corre y va corriendo!
Y alístense jugadores
no se estén el maíz comiendo.
¡En la meritita puerta!
¡Don Ferruco en la Alameda, el Catrín!
¡Cuatro dientes y una muela, La Calavera!
¡Verde, verde hasta la punta, El Pino!
¡Sube cerros, baja cerros
come papatla y no tiene fierro, El Venado!
¡La cobija de los pobres, El Sol!
¡Ya llegó pata de mula, El Diablo!
¡El que se comió la azúcar, El Negro!
¡El que muere por la boca, El Pescado!
¡¡¡ Lotería!!!
 -¡Esos apuntadores!
Haber quien se la llevó,
revisen muy bien la tabla
acá les contesto yo.
¡Se la llevó Doña Félix! (+12)
media docena de platos,
para el mole de guanajo
o un caldazo de pato.
¡Vuelvan a apuntar señores!
Que ya viene la mejor,
¡Rifamos de despedida,
un gordísimo Totol!
¡A peso cuesta la tabla!
Pa’ ganarse el guajolote,
aquí merito lo tienen
¿Verdad que está bien grandote?
El Guajolote en cuestión
estaba bien adornado
con un moño en el pescuezo
y de listón colorado.
Por la pechuga tenía
un chile ancho de collar
para completar el mole
de quien lo fuera a ganar.
Era costumbre cada año
de despedida rifar,
un Guanajo en la última noche
y las rifas acabar.
Pues luego se festejaban
a nuestros fieles difuntos,
mejor dicho, Todos Santos,
mejor dicho Todos Juntos,
así la gente arriesgaba
un veinte para ganarse,
los platos y los platones
que nunca podría comprarse.
Y así en las loterías
pues casi todos ganaban,
y de loza se surtían
cuando a las rifas jugaban.
La rifa del Guajolote
era con la tabla llena,
así, que gritaba más
para desquitar mi cena.
-¡Corre y va corriendo jugadores!
¡Se rifa este Guajolote!
Pa’ que tengan los difuntitos
un mole muy bien gordote.
¡Atención a sus tablas!
Pa’ que no sea borrego,
abran bien sus ojitos
que va corriendo ya el juego.

¡En la meritita puerta!
¡ya llegó costal de huesos, La Muerte!
¡El que se zurró en la estaca, El Perico!
¡Ponle su gorrito al nene
no se vaya a serenar, El Gorrito!
¡El cazo que te hago es poco
y el cazo es averiguar, El Cazo!
¡Palito sobre palito, La Escalera!
¡El que le cantó a San Pedro, El Gallo!
¡El que nace pa’ maceta
no pasa del corredor, La Maceta!
¡Tanto va el cántaro al agua
hasta que se quedó en el pozo, El Cántaro!
¡No te arrugues cuero viejo,
 que te quiero pa’ tambor, El Tambor!
¡La bota de Federico, La Bota!
¡La dama puliendo el paso, La Dama!
¡El alacrán de Durango,
no pica ni va’ al fandango, El Alacrán!
¡La campana y su badajo, La Campana!
¡Las jaras del Indio Apache, Las Jaras!
¡La palma Real de Tancoco, La Palma!
¡Medio cuerpo de pescado, La Sirena!
¡¡¡ Lotería!!!
¡Esos apuntadores!
-Grítenmela para contestarles,
yo, aquí paro las orejas
así pa’ no equivocarles.
¡Tabla llena, si señores!
¡Se la sacó Doña Petra! (13+)

Hay nos invita usted al mole
pues tiene buena receta,
¡Señores! y aquí está el Totol
que Doña Petra ganó,
por haberle dado suerte
hasta al mole me invitó.
Y otro huapango señores
pa’ despedir la función,
nos vemos dentro de un año
pa’ la siguiente ocasión.
Deme usted otro farolazo
Don Valde, pa’ la garganta,
se me antoja otro fuertecito
pa’ calentarme la panza,
pues de aquí me voy a cenar
allá, en ca’ Doña Artemia, (+14)
para mirar a “La güera”
y mirar también “La negra”.
Voy a comer las gorditas
con los cueritos de pata,
enchiladas, garnachitas,
y unas cervezas de lata.
Bueno Don Valde, hay nos vemos
gracias por su invitación,
nos vemos el próximo año
cuando venga de gritón.
Voy a parrandear seguro
y con los cuates a tomar,
pa’ echarnos unas canciones
y serenata llevar.
Que hay muchas muchachas lindas
a quien quisiera cantarles,
y voy a ver si mi chicle
a alguna puedo pegarle,
me despide de sus hijos,
del Valde, del Marcos y René, (+15)
del Arturo, de Luce y Rosita,
de Laura, Mary y de Doña Laurita.
Y nuevamente, pues gracias
y ojalá le haya gustado,
como acabamos las rifas
y como las he gritado,
y ahora sí, ya me voy,
pues ya me están esperando
los cuates de la parranda
y yo me estoy retrasando.
Y así, se acabaron ese año
las rifas en María Andrea,
así como las he contado,
aunque tal vez no me crean.

Pun-Pun



Cd. Lázaro Cárdenas, Mich. 1985.

NOTAS:
1+ .- Don Francisco Romero, Señor robusto, comerciante y ganadero, de carácter franco y sincero, su casa estaba enfrente de la Casa Cruz, en la merita esquina de enfrente.
2+.- Don Leopoldo Cruz, dueño de la gasolinera y de la Casa Cruz, una de las mejores casas comerciales del rumbo, en aquellos tiempos.
3+.- Elfego Castillo, hijo único de don Román (El peluquero).
4+.- Don Pedro Yáñez, su tienda estaba donde tiene ahora la suya Ricardo Cruz, tenía enfrente una pista donde los domingos hay veces, bailaban los borrachines al ritmo de la rock ola.
5+.- Molotera famosa, alegre y dicharachera. (Zenorina)
6+.- Los Loida, tenían en la esquina de lo que ahora es parque, una pulquería con rock ola.
7+.- Don Jesús González, su esposa Doña Locha, el era farmacéutico de buen tino, para curar a todos, su farmacia y su casa estaba donde ahora es la casa de Ricardo Cruz, a un lado de la primera Telesecundaria, ahora el Bachillerato.
8+.- Casa comercial que estaba frente a lo que es ahora la plaza central, ahí se llevaban a cabo las rifas referidas en este relato, su propietario Don Valdemar Cabrera, (Don Valde) mi padre.
9+.- Bebida fuerte muy popular en esos tiempos, era un derivado del ron.
10+.- Doña Chana, esposa de Don Timoteo Rivera.
11+.- Este trío era muy popular en la región, de vez en cuando se les arrimaba a cantar y a tocar la quinta, Efigenio Reyes, El papá de la Chata y el abuelo de Geño, Jube, Juanita, Goya y el “Nano” (Leonardo) que  jugaba muy bien el Basquetbol
12+.- Doña Félix, señora amable y cariñosa, mamá de mi compadre Simón Hernández (+) después se casó con Don Eladio ya viejita, cuando se quedó viuda heredó sus propiedades.
13+.- Doña Petra, esposa de Don Porfirio Escamilla, personaje reconocido por ser el encargado del orden de la Col. La Reforma, perteneciente al municipio de Jalpan, compadre de Don Valdemar y vecino nuestro, gran amigo y ciudadano respetable.
14+.- Famosa guisandera, único punto de referencia actual del pueblo, ya que si se conoce María Andrea es por pasar a comer las gorditas de Doña Artemia. Sus hijas, María Elena (Elenita), (La negra) y (La Güera) de reconocida belleza y digno comportamiento.
15+.- Todos los hijos de Don Valdemar, nacidos en María Andrea.


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